












Descripción
De arquitecto y dentista a maestros del cartón: la historia de un padre y su hijo que reinventan la cartonería
No hay fórmulas para el éxito, pero Marco Antonio Balderas y su hijo Mario Balderas Flores encontraron la suya en un taller lleno de cartón, pegamento y color. Arquitecto jubilado el primero, dentista el segundo, ambos decidieron colgar sus títulos profesionales para seguir una misma vocación: la cartonería mexicana, pero con una visión que rompe moldes.
Su empresa, LunAmasoli, no es un taller tradicional. Es un laboratorio de creatividad donde piezas de cartón se transforman en arte pop. Entre sus mayores logros están las figuras del famoso perrito Cheems caracterizado como las Guerreras K-Pop, superhéroes clásicos, personajes de Harry Potter y otros íconos de la cultura contemporánea.
Actualmente trabajan en la ampliación de su catálogo con máscaras de cartón de alta calidad, figuras móviles, alebrijes con mecanismos articulados y piezas dedicadas a grandes de la historia de México como lo son María Félix y Sor Juana Inés de la Cruz.
Más allá del negocio, Mario Balderas define esta travesía como un viaje de reencuentro para fortalecer lazos, crecer juntos y construir un legado que perdurará en el tiempo.
En un mundo donde el arte y la familia a veces caminan por rutas separadas, los Balderas demuestran que padre e hijo pueden ser la obra más duradera.